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TAE frente a TIN: por qué el tipo más bajo puede salir más caro

El TIN mide los intereses. La TAE mide lo que acabas pagando. Comparamos tres ofertas idénticas en apariencia y la del tipo más bajo resulta ser la peor.

Dos personas comparan dos ofertas de préstamo sobre la mesa Imagen IA

Mismo tipo anunciado, distinto coste final: dónde se separan el TIN y la TAE. Imagen generada con inteligencia artificial.

Es la comparación que más dinero cuesta hacer mal. Dos préstamos anunciados con el mismo tipo de interés pueden diferenciarse en cientos de euros, y con frecuencia el que enseña el número más bajo es precisamente el más caro.

Todo está en qué mide cada indicador.

El TIN, tipo de interés nominal, es el precio del dinero y nada más. No incluye comisiones, ni seguros, ni la frecuencia con que se liquidan los intereses. Es el número grande de los anuncios.

La TAE, tasa anual equivalente, es el coste efectivo anual de la operación: incorpora las comisiones obligatorias, los productos vinculados que condicionan la oferta y el calendario real de pagos. Por eso la ley obliga a publicarla.

La consecuencia práctica: el TIN sirve para entender una oferta, la TAE para compararla con otra.

Tres ofertas, el mismo préstamo

Imaginemos 10.000 € a cinco años. Tres entidades proponen lo siguiente:

Tres ofertas de 10.000 € a cinco años: cuota, TAE y coste total de cada una
OfertaCondicionesCuotaTAECoste total
ATIN 7,00 %, sin comisiones198,01 €7,23 %1.880,72 €
BTIN 7,00 % + comisión de apertura del 3 %198,01 €8,61 %2.180,72 €
CTIN 6,50 % + seguro obligatorio de 12 €/mes195,66 € + 12 €9,40 %2.459,69 €

Conviene leerlo despacio, porque ahí está todo.

La oferta C anuncia el tipo más bajo —un 6,50 % frente al 7,00 % de las otras dos— y además tiene la cuota de préstamo más pequeña. Es la que mejor se ve en cualquier buscador que ordene por tipo de interés.

Y es la más cara: 579 € más que la oferta A en los cinco años. El seguro obligatorio de 12 € mensuales suma 720 € que no aparecen en el tipo pero sí en la cuenta corriente.

La oferta B tiene el mismo TIN que la A y cuesta exactamente 300 € más, el importe de la comisión de apertura. Se descuenta del dinero entregado: pides 10.000 €, recibes 9.700 y pagas cuotas calculadas sobre 10.000.

Dónde se esconde el coste

Estos son los conceptos que separan el TIN de la TAE, por frecuencia de aparición:

Comisión de apertura. Un porcentaje del capital. Al descontarse del importe entregado, pagas intereses por un dinero que nunca llegaste a tener.

Comisión de estudio. Se cobra por analizar la operación, a veces con independencia de que se conceda.

Productos vinculados. Seguros de vida o de protección de pagos, domiciliación de nómina, tarjetas con cuota anual. Cuando condicionan el tipo ofrecido entran en el cálculo de la TAE; cuando son realmente voluntarios, no.

Comisión por amortización anticipada. No afecta a la TAE inicial, pero encarece la salida si decides cancelar antes de tiempo.

Intereses de demora y comisión por reclamación de impago. Tampoco entran en la TAE, porque el cálculo asume que pagarás puntualmente. Conviene mirarlos igual.

Cómo comparar en cinco pasos

  1. Pide la TAE por escrito en la información precontractual. Es obligatoria y está normalizada; si te la dan «aproximada», desconfía.
  2. Iguala plazo e importe en todas las ofertas. Alargar el plazo baja la cuota y sube el coste: es el recurso más viejo del sector.
  3. Ordena por coste total, no por tipo ni por cuota. Es el número que responde a la única pregunta que importa.
  4. Suma aparte los productos vinculados durante toda la vida del préstamo, aunque te los presenten como opcionales.
  5. Desconfía de la cuota como criterio. Una cuota baja puede esconder un plazo largo o gastos que viven fuera de ella.

Cómo saber si una oferta es razonable

Para juzgar una propuesta hace falta una referencia de mercado. El Banco de España publica periódicamente los tipos medios de las nuevas operaciones de crédito a hogares, desglosados por finalidad y plazo, en sus estadísticas oficiales y en el Portal del Cliente Bancario. Es la referencia gratuita y neutral, y conviene consultarla antes de negociar.

Dos advertencias sobre cualquier media. La primera: es una media, y tus condiciones dependen de tu perfil, tus ingresos y tu vinculación con la entidad. La segunda: esas estadísticas no incluyen los microcréditos ni los préstamos rápidos de empresas que operan fuera de la supervisión del supervisor, donde las TAE se cuentan por cientos.

Una regla que funciona siempre

Si solo te quedas con una idea: ordena por coste total, nunca por tipo de interés. El coste total es el único número que no se puede maquillar moviendo comisiones de sitio.

Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento financiero. Los ejemplos son cálculos propios con los supuestos indicados en la tabla y no una oferta. Texto e imágenes generados con inteligencia artificial.